Ante tantos problemas que aquejan el país, siempre regreso a mi interior y entorno inmediato. Actualmente tengo el problema, siempre constante eso sí, del despojo, de la no aceptación. En todas mis relaciones siempre he puesto de más, y siempre acabo ignorado por quienes quiero. No sé, tal vez no me sé relacionar en este mundo lleno de asesinos, corruptos, necios, ignorantes.
De las que recuerdo, en una relación perdí al que entonces era mi mejor amigo, alguien que sí me comprendía. Dejé todo por esta persona, y sacrifiqué tanto para que al final me haya dejado con un mal recuerdo de cuan perverso puede ser el interés. Era muy joven aún.
Por la seguda persona que me viene a la memoria en realidad no dejé mucho, tal vz un trabajo bien remunerado y la posibilidad de vivir en otro estado. De esa persona sólo recuerdo la risa y de qué tan fácil es que alguien te deje. Así, como quien deja de escribir. Ignorancia total.
Actualmente, por la tercera persona que se me viene a la mente, la historía se torna larga. Dejé un trabajo (más bien me corrieron), mucho dinero y otras metas. Al final, me dejó de hablar según porque no era sana la relación, como si hubiera alguna que lo fuera. Nunca le importó y nunca hizo el menor esfuerzo para preservar algún tipo de relación, por mínima que fuera. Su egoísmo le hizo preservó y siempre fue así. Mi problema, es que siempre estuve ahí y estuve cegado de su hambre. Hambre que deseo quede satisfecha alguna vez.
Tal vez mi problema es que no sepa medir cuanto quiere la gente, cual es su límite. Tal vez mi problema es que no he encontrado las personas que todos presumen ser, aquellas que quieren cambiar el mundo y pintan todo alegre. Tal vez mi problema sea yo, y su unica solución es dejar ese banal existir.